¿Cual es el objetivo de sus propietarios?

Mantener el molino en sus actuales condiciones de conservación y utilización. Para ello no pedimos, ni hemos solicitado ni una peseta a las diferentes administraciones. Lo que sí en cambio queremos es que se permitan todas las actuaciones de conservación y mantenimiento sin que existan trabas administrativas que ralenticen la realización reparaciones, ya que por su propia naturaleza siempre se deben realizar inmediatamente cuando éstas ocurren.

Como muestra vasta con recordar que el molino de la fotografía adjunta, hoy completamente en ruinas y olvidado, se encontraba en mejor estado que Portu Errota cuando éste fue comprado en el año 1965. Estamos seguros hoy no podríamos estar hablando de que existe un molino de mareas en funcionamiento en el País Vasco sin el tesón y los esfuerzos de sus propietarios.

 

En otros países y regiones se están gastando grandes cantidades de dinero en la recuperación de conjuntos singulares como éste. En este caso la supervivencia de esta joya de esta nuestro pasado no ha supuesto ninguna carga a las administraciones públicas, mejor dicho ingresos por tributos de sus propietarios.